Episodio 1.Travesía a través del Golfo

Cuando Rob Danson pasó el cabo de San Vicente al atardecer de un doce de enero de 1.999, observó cómo su yate de 23 metros de eslora y 4 de manga se escoraba a babor con una gran virulencia. El viento de poniente que él tanto desconocía se hizo patente con tal fuerza, que Rob se enganchó a una línea de vida por lo que pudiera ocurrir. Arribó velas con rapidez y dejó al descuido un clásico pote de latón que le acompañaba desde su salida, hacía ya treinta y dos días desde un puerto escocés. Rob Danson era el clásico lobo de mar que decidió un buen día vivir sus últimos años en lo que más le gustaba: la navegación. Pocos meses antes, había quitado marras de todas sus obligaciones terrenales en su Escocia natal; había vendido su casa, su coche, sacado buena parte de sus ahorros y hasta una pequeña perrita de nombre “Kira” se la había donado a Jeff Brown, el dueño de un bar que se encontraba junto a la dársena por donde solía ir todas las tardes.

Aquel viento de poniente era frío y avisaba a lo marinos de que la cosa no sería fácil para cualquiera que pasara por allí. Rob divisaba a lo lejos diversas luces de la costa y  algún faro necesario para su navegación, por lo que pensaba que lo mejor que podía hacer es costear, más cuando aquellas aguas eran desconocidas para él. Enfilaba las olas con un cierto ángulo para que estas no le hicieran volcar y su intención era llegar lo antes posible más al Sur, dónde se encontraría con el Golfo de Cádiz que le daría refugio. En un pequeño receso del viento, abrió la escotilla donde se encontraba el motor y revisó las partes mecánicas más esenciales para que no se viniera abajo en el momento más inoportuno y, por supuesto, cotejó su reserva de gasolina. Después de aquello, se aseguro que no hubiese ningún objeto peligroso en la cubierta. A la altura del puerto de Huelva, Rob llamó por la radio para que le dieran el parte meteorológico y dar su posición. Desde tierra le dijeron que se esperaban fuertes vientos de poniente durante la noche y que así durarían, al menos, las próximas 24 horas. Le remitieron igualmente a los puertos más próximos a los que se podría dirigir en caso de dificultad…….

Día del libro. San Jorge

Hoy es San Jorge, día del libro. En el ambiente socio-cultural circula la eterna pregunta “¿puede recomendarme un libro?”. Mi respuesta, sin querer ser ni mucho menos evasiva, siempre es la misma “cualquiera que enseñe es el ideal para regalar”. Porque leer es como la publicidad; una verdadera inversión. Es cierto que comprar un libro es un gasto. Hasta ahí llegamos ¿verdad?, pero también lo es comprar un litro de leche. La diferencia es que la leche te ayuda a crecer y la lectura a ser. A ser más libre, a ser más culto, a ser un relator de hechos, a ser… más persona.

Y cuando uno lee, se quiere más a si mismo. La lectura enseña a conocerte, a amarte, a aguantar los momentos de soledad que la vida nos depara. Sabemos que las máquinas hay que resetearlas de vez en cuando (menos mal); nosotros también debemos hacerlo. Cuando reseteamos la máquina, se aprovecha para mejorar su funcionamiento; nosotros también… a través de la lectura. Es la gasolina del cerebro, el soplo de aire fresco a la conciencia y la descomprensión de la libertad de uno mismo al saber que en el conocimiento esta la verdad de las cosas y de la propia vida.

Leamos, aprendamos a leer. Una sociedad culta, avanza. Una sociedad que avanza, progresa. Una sociedad que progresa, respeta, ama y no puede ser engañada.

Os dejo con un extracto de poesía de Francisco de Césarí denominada “batalla de amor”

“…Montemos en el silencio de la noche

pongamos rumbo donde nace el Sol

sabremos donde ir

allí donde te pueda decir

¡te quiero, amor!

mientras te alumbro con esta mañana de abril”

Nueva publicación “El zafiro negro y otros relatos”

Mi nueva publicación “El zafiro negro y otros relatos” ya se encuentra en librerias y disponible para todos. Además, en diferentes páginas web existen varias librerias que tienes disponible esta publicación. Por supuesto, en el formato e-book también disponible en plataformas como amazon o casa del libro.

En El Zafiro Negro y otros relatos se esbozan personajes y ambientes que suplantan la realidad desde diferentes perspectivas, inventando una realidad que el lector hace suya. Son relatos que tratan de preservar la felicidad universal evocando la inclusión en un mundo imaginario sin alejarse, no obstante, de lo cotidiano, y recreando situaciones de acción, humor, suspense y hasta una cierta ternura a medida que se avanza en el hilo argumental.

Será el lector el que decida hasta donde quier inmiscurse en el relato. Ser protagonista o una mera figura lectora depende de cada uno pero te aseguro que si de verdad te crees lo que estás leyendo serás aventurero, sentimental e, incluso, protagonista de irónicas historias llenas de humor.

portada Zafiro Negro